El 1o. de Julio de 1905 fue colocada la piedra fundamental de la primera obra de magnitud emprendida por el Estado, que se convertiría en una de las más importantes realizaciones arquitectónicas de la ciudad. Fue inaugurado el 25 de Agosto de 1925, conmemorando el Primer Centenario de la Independencia. En las fachadas de los áticos, cuatro grupos escultóricos en bronce del italiano Castiglioni simbolizan la Ley, la Justicia, la Ciencia y el Trabajo. Sus cuatro fachadas están orientadas hacia los cuatro puntos cardinales, siendo la del Sur su principal acceso. Una gran escalinata de granito y una rampa para vehículos rodeada de columnas y pilastras lo llevan al vestíbulo de Honor por el cual se llega al Salón de los Pasos Perdidos, amplio espacio en mármoles nacionales que separa las Cámaras de Representantes y Senadores, destacándose dos magníficos vitrales traídos de Italia, proyectados por Juan Buffa. El neoclasicista ecléctico es el estilo para sus tres plantas y subsuelo que ocupan unos 8.000 metros cuadrados. Fuente: Ministerio de Turismo y Deporte del Uruguay